Lo último que recordaba el niño al despertar era que había salido a la huerta de calabazas de su casa cuando tropezó con su propio disfraz. Al mirar el cielo se dio cuenta de que se le había hecho tarde y el ruido proveniente de la calle se lo confirmó. Se puso de pie rápidamente y salió de su casa luego de gritar un fugaz saludo.
Corrió con todas sus fuerzas hasta la estatua donde habían acordado encontrarse la noche de Halloween. Algo en su interior le decía que este año sí aparecería.
Y no se equivocaba.
-Tardaste mucho-le dijo la niña con reproche. Lucía igual que tres años atrás, la última vez que la vio.
-Pero yo vine cada año, disfrazado de fantasma y tú nunca apareciste. No cumpliste con el trato.
-El trato era que nos volveríamos a ver cuando fueras un fantasma. Y eso se ha cumplido hoy.
El niño la miraba sin entender. Unos niños pasaron corriendo atravesando su cuerpo y el de su amiga como si ellos no estuvieran ahí.
okeey, la consigna era un cuento breve, salio esto, acepto opiniones, no sean muy duras ;)
Besos congelados
Vi~

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